Sin embargo encontré una solución que me ha resultado muy útil: Cocinar únicamente 1 vez a la semana, preparo platos sencillos que puedo guardar para volver a comerlos en otro día de la misma semana, por lo que cocino 3 sopas o entradas y 3 platos fuertes.
Lo ideal es aprovechar la siesta del bebé y pedirle a alguien que te ayude un rato con el bebé cuando despierte para que puedas cocinar.
El resultado es excelente porque el resto de la semana estarás más tranquila sabiendo que tienes la comida lista en el refrigerador y podrás aprovechar mejor tu tiempo.
También es una muy buena solución, el tener una empleada doméstica que vaya a cocinar a tu casa de la misma forma, únicamente 1 vez a la semana, créeme, esa gran ayuda vale perfectamente el sueldo de la cocinera.


